Queridos lectores, adivinen qué…

¡Nos han contestado la reclamación de Versalles!

Para el que no recuerde de qué va la historia diré que durante mi visita de 4 al país vecino en el puente de Mayo (en adelante, “infierno en vida“) tuvimos la dicha de esperar por más de medio día completo a entrar en el cutre-palacio de marras y fuimos increpados de forma tosca y soez por una energúmena de frecuencia de cópula insuficiente a todas luces descendiente directa del buscado “eslabón perdido”.
Bien, cuando parecía que nadie iba a decirnos ya nada, en contra de todo pronóstico, una persona nos ha mandado el siguiente mail (que ha podido porque lo puse a calzo en la hoja de reclamaciones, no había hueco alguno para poner ningún tipo de dato de contacto posterior):

Estimado Señor,

Le pedimos antes de nada, disculpas por el retraso de nuestra respuesta.

El día 2 de mayo destacó por la grande afluencia del público que provocó, por razones de seguridad, regular los flujos y frenar considerablemente el acceso a los circuitos de visita. Lamentamos por las molestias causadas en consecuencia y rogamos nos disculpe por ello.

Por otro lado, y en relación su pedido de billetes en línea ,quisiéramos informarle que no hemos encontrado los registros.

A titulo de reparación, proponemos dos soluciones: o bien podemos hacerle llegar 4 invitaciones que usted podrá utilizar cuando le sea posible entre el 1 de abril y el 31 de octubre; o bien podemos mandarle un libro publicado en inglés sobre la restauración del techo del salón de Hércules.

Le estaríamos agradecidos si pudiera hacernos llegar la elección de su preferencia al siguiente email: omitido_para@salvar_inocentes.fr

Reciba por favor nuestros más cordiales saludos.

Analicemos la cuestión.
Resulta que por el hecho de que tengan más público del esperado yo, que tengo la entrada comprada con semanas de antelación, tengo que joderme y entrar con la chusma que no tiene ni entrada, y cuando llego me mandan de vuelta, sólo para ser increpado después por hacer lo que ellos mismos me han dicho.
No es de sorprender tampoco que no encuentren “los registros” (ya me dirá ud. cómo los va a encontrar si están a nombre de mi mujer) teniendo sobre todo en cuenta que tampoco los encontraron el día de marras… y estábamos todos allí.
Pero lo que encuentro más gracioso de todo el tema es la “compensación” a semejante experiencia para olvidar. Para ello me proponen 4 invitaciones (válidas 7 meses y teniendo en cuenta que estamos en julio ya sólo la mitad de ellos…) para REPETIR la visita.
Esto… a ver cómo lo explico, prefiero ir corriendo desnudo por el filo de una katana y frenar en seco usando el escroto para ello que volver al palacio de Versalles aun siendo gratis. Tendrían que PAGARME A MÍ para repetir (y una cantidad considerable).

Así que el libro va a ser…

En lo que a mi respecta no me supone diferencia, pero igual a mi mujer (que estas cosas le gustan) le aplaque algo de la mala experiencia vivida, y ande caliente mi costilla, ríase la mona de Versalles 😉

Un saludo.